
Valentín era un niño, muy callado y cariñoso. Era pequeño, tenia tez blanca, algunas pecas y un pequeño lunar –casi imperceptible- al lado izquierdo de la boca. Sus padres – que lo amaban mucho- vivían con él en una pequeña casita. Un día recibieron el llamado de un abogado que los citó a todos a su oficina, una vez estando ahí la familia les dijo: La señora Florencia Silva -bis abuela de la madre de Valentín- les ha dejado su único bien a ustedes… Ella les ha dejado su casa. La familia se puso muy contenta, pues ellos eran muy humildes, y una casa nueva no les vendría nada mal.
La casa nueva de la familia de Valentín era hermosa… Era sumamente espaciosa, tenía un aire rústico, pero ligeramente moderno. Tenía un patio inmenso, un jardín maravilloso, lleno de la más espectacular gama y clases distintas de flores…
La familia no tardo nada en mudarse… Llevaron todas sus pertenencias a su nueva casa.
La única cosa mala de aquella casa, era que estaba muy sola… No había más casas alrededor, y era una lástima… sobre todo para el pequeño Valentín…
El pobre se la pasaba todo el día en el patio, jugando cerca del pozo que había allí. Hasta que un día, comenzó a hablar solo… La madre que pasaba muy ocupada, no le dio importancia a eso, pues Valentín era pequeño, y era normal que tuviese amigos imaginarios. El padre de Valentín, era un granjero, y pasaba muy cansado, así que casi no sabía nada acerca de su hijo.
Valentín cada vez jugaba más cerca del pozo, su mamá, se empezó a alarmar, pues, reiteradas veces, tuvo que regañar a su hijo, pues este se subía al pozo y ella lo tenía que bajar de ahí, pues era muy peligroso. Hasta que un día, la madre le pregunta a Valentín:
- Oye hijo… ¿con quién juegas tanto…?
- Con una amiga, dijo el niño… Se llama Dominic.
- oh… ya veo… Y... ¿Cómo es ella? Pregunto la mamá.
- Es rubia, su cabello es largo, tiene los ojos azules, la piel muy blanca y los labios morados…
- Oh… ya veo… m… Y… ¿donde vive ella…?
- No lo sé… dijo el niño. Pero dijo que en unos pocos días más íbamos a ir a jugar a su casa, respondió Valentín.
La madre quedó conforme con estas respuestas, pues pensó que su hijo tenía mucha imaginación para inventar una amiga imaginaria con esas características. Pero un día paso algo que enloqueció y cambio para siempre las vidas de los padres de Valentín…
Cierto sábado, el niño le dijo a su madre: Mama! Dominic me invitó a jugar en donde vive ella ahora… me dejas ir…?
Claro, respondió la madre… ve con tu amiguita.
Pasados unos minutos la madre se puso a pensar en la amiga imaginaria de su hijo… recordó lo de los labios morados y un pensamiento horroroso invadió su mente. Fue a buscar a su hijo al patio… Pero ya era tarde… El niño se había ahogado en el pozo. Cuando la policía trato de sacar el cuerpo del niño del pozo, no pudieron… algo lo sostenía… Luego de tirar con más fuerza lograron sacar el cuerpo, pero agarrado de la mano del niño, había un cuerpo pequeño, en estado de putrefacción que estaba agarrado fuertemente… A ese cuerpo, aún le quedaban mechones rubios de cabello…
Después que la policía hiciera el peritaje y llevaran el cuerpo extraño al forense, descubrieron que el cuerpo yacía ahí desde hace unos 20 años, perteneció a una niña pequeña, rubia, blanca y de ojos azules, que murió ahogada en ese mismo pozo…
Cuando compré esta casa, el vendedor me contó esa historia… Me dijo que tuviera cuidado con el pozo, pues decían que el alma de Dominic andaba rondándolo en busca de más amiguitos… La verdad es que no creo mucho en esas cosas, por ejemplo, ayer mi hijita invento una amiga imaginaria, con la que juega cerca del pozo… No debiera preocuparme…
¿O si…?
(P3bR0)
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